El “Paulinato”, réplica de “La Cámpora” argentina, una madeja de poder al servicio de unos pocos
19/06/12
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Nunca en Canarias se montó un tinglado tan espeso para gobernar, aún siendo CC el partido al que menos le vota la gente
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Un nacionalismo ramplón, sin ideología, sin proyecto de futuro, pero con todo el poder en la mano

Paulino Rivero ha tejido una maraña de poder (el "Paulinato") para gobernar a su antojo a través de un partido al que cada vez le vota menos gente./Galería de Presidencia del Gobierno de Canarias.
Con la llegada de Paulino Rivero a la presidencia de Coalición Canaria se pone de nuevo de manifiesto la capacidad de maniobra del “Paulinato”, una madeja de poder al servicio de unos pocos. Un círculo próximo al presidente del Gobierno y del principal partido nacionalista, que maneja los hilos de Coalición Canaria, hábilmente dirigido por un maestroescuela venido a más, Paulino Rivero Baute. Que demuestra sus habilidades cada día y cuyo secreto no es otro que trabajar más que los demás.
El “Paulinato” es una réplica de “La Cámpora”, creada por los Kirchner como apoyo al matrimonio que ha regido los destinos de Argentina en los últimos años. No en vano, a los esposos Rivero los llaman “los Kirchner de El Sauzal”. Pueden ustedes estar seguros de que lo controlan todo. El “Paulinato” es hoy, en Canarias, el rey del mambo.
Porque jamás en las islas se había montado un tinglado tan espeso para gobernar, cuyo poder se acrecienta ahora con el control –aunque relativo—del partido. Rivero no podía imaginar que 355 compromisarios se le enfrentaran en el pasado congreso; tampoco concibe que pueda perder la presidencia de Tenerife (ATI); y que algunas islas, como El Hierro y la Gomera, se le hayan rebelado. Ha dicho a sus colaboradores que concentren sus esfuerzos en estos tres escenarios para intentar salvar la situación.Todo el control económico de Canarias, también el del dinero público, lo tiene el “Paulinato”. Las subvenciones se conceden a su criterio –porque el Gobierno es una mera pantalla, totalmente dominado por la organización, con la complicidad del PSOE-.
Una prueba la tienen en los “estudios” que han encargado a una empresa cuyo consejero-delegado es un ex miembro del Gobierno y conocido dirigente empresarial. Cientos de miles de euros han ido a parar a sus arcas por la realización de estos “estudios” de cuyos contenidos y enunciados cualquiera se iba a hartar de reír. Lo mismo que cientos de miles de euros van a parar cada año, tanto del Gobierno como de otras instituciones, a una determinada agencia de publicidad. El día en que un fiscal anticorrupción quiera meter mano en algunos de estos chanchullos se iba a frotar las manos.
El poder del “Paulinato”, en toda su extensión, se demostró en la concesión de las licencias de radio de FM, de una forma arbitraria y disparatada, que ha motivado docenas de recursos en los tribunales.
Paulino Rivero y el “Paulinato” han conformado un nacionalismo ramplón, sin ideología, sin proyecto de futuro, aunque con todo el poder en la mano. Por mandar manda, y mucho, hasta la esposa del presidente, la conquense y polémica Ángela Mena –Ángela Channing para algunos funcionarios de su entorno–, que desde un puestito de concejala en el Ayuntamiento de Santa Cruz controla una buena parte del “Paulinato”, entre ella la radio autonómica, hoy Radio Nacional de Canarias.
El “Paulinato” ejerce el poder. Rivero siempre ha sido partidario del divide y vencerás. Un ejemplo palmario está en la isla de La Palma, en donde un sector de API es de José Luis Parestelo y el otro de Antonio Castro Cordobez; o en Fuerteventura, en donde una parte del poder lo ostenta Mario Cabrera, presidente del Cabildo e integrante del “Paulinato”, y el otro Marcial Morales, alcalde de Puerto Cabras.
En La Gomera no ha podido rascar nada porque en La Gomera Coalición Canaria no existe; y en El Hierro manda la Asambela Herreña Independiente, que es un partido asambleario, en el que el “Paulinato” no puede entrar. Lo detestan.
En Lanzarote, Paulino y los suyos juegan con la demagogia del petróleo de Repsol; y en Gran Canaria todos los miembros del “Paulinato” están enchufados en las instituciones. En Tenerife ha perdido la batalla de los alcaldes: de once sólo le apoyan siete. No ganará el congreso insular, aunque quién sabe.





















