Zapatero veraneaba en Lanzarote con un séquito de 100 personas y los socialistas critican a Rajoy por irse cuatro días a Sanjenjo
A Hernández Romero08/08/12

Toxo y Méndez se pusieron los ternos para ver al rey. Patéticos./Casa de S.M. el Rey.
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La portavoz Soraya Rodríguez debería repasar las hemerotecas y no ser tan ignorante
Llevan la demagogia hasta los máximos extremos. Son los responsables de este caos económico en el que vivimos y todavía se permiten dar consejos sin verse su propia joroba.
La portavoz socialista, Soraya Rodríguez, ha perdido la vergüenza y el decoro político. Se ha permitido criticar a Mariano Rajoy por irse cuatro días a Sanjenjo, a su propio apartamento, a descansar con su familia, cuando Zapatero utilizó, sin pudor, el palacete rural del Coto de Doñana, en varias ocasiones, y el chalet de La Mareta, en Lanzarote, propiedad del Patrimonio Nacional, para pasarse semanas enteras con los suyos. Y con no pocos invitados.

Soraya Rodríguez, portavoz socialista, pasea su ignorancia y su demagogia por los medios de comunicación./socialistasdelcongreso.es.
Y, además, viajando con un séquito de casi 100 personas, a costa del erario público, entre escoltas, personal de secretaría, cocineros, camareros, despliegue extraordinario de la Guardia Civil y la Policía Nacional, etcétera. Un auténtico dispendio que en su día dio mucho que hablar.
Está claro que quien propicia las dos Españas de Machado es gente como esta Soraya, demagoga y lenguaraz, que no sabe cómo arremeter contra el que, con acierto o sin él, intenta solucionar el desaguisado que dejaron los socialistas en este país, al que condujeron a la más espantosa ruina.
Esta gente, repetimos, parece no conocer el decoro. A falta de argumentos con los que sustentar sus tesis políticas recurren a una demagogia barata que no les sirvió para ganar las elecciones. El deterioro del PP, y ahí están las encuestas, no viene del crecimiento del PSOE, sino de los intentos desesperados –a base de medidas muy drásticas— por enmendar los graves errores de los socialistas en sus ocho últimos años de Gobierno.
Rajoy sabe que tiene tiempo para enderezar el rumbo. Lo de las encuestas vendrá solo. En cuanto la gente sepa que lo que se está haciendo es lo único posible variará de criterio. A esto hay que unir la actuación de unos sindicatos cuyos líderes son patéticos. Estos sindicatos no representan a nadie porque viven de las subvenciones derivadas de nuestros impuestos ante la falta de afiliaciones. Nadie, ni el mundo laboral, confía en ellos.

Foto: Casa de S.M. el Rey
Méndez y Toxo son como Pili y Mili en la nueva España negra, porque de Franco y de lo que éste les dejó viven. No se concibe, en un mundo avanzado, vacaciones pagadas, ni dobles sueldos, ni el brutal absentismo laboral, ni que la Seguridad Social la pague el empresario. Todo esto es una herencia del franquismo y Méndez y Toxo lo saben, pero viven demasiado calentitos para reconocerlo, hinchados de jamón serrano como están.
Ahora han hecho un periplo por Berlín (Merkel no les hizo caso, sino que les recomendó que imitaran a los sindicatos alemanes), La Zarzuela y La Moncloa. Para ir a La Zarzuela se pusieron el terno, que a Méndez le queda como a un palomo buchón del cuello que ha echado, posiblemente a causa de las sabrosas mariscadas.
En fin, que los responsables del caos son todos ellos, no el pobre Rajoy, que se ha ido cuatro días a Sanjenjo, a su piso, y a pasear con su familia. Aunque desde allí sigue trabajando, por lo que se ve, porque ha hablado con Obama y continúa tomando medidas dolorosas. Pero necesarias.
























