¿Podríamos tener un Gobierno mejor en Canarias?

El nuevo Gobierno de Fernando Clavijo./ Presidencia del Gobierno.

El nuevo Gobierno de Fernando Clavijo./ Presidencia del Gobierno.

Era obvio dejar pasar unas semanas para que los muñidores del nuevo gobierno de Canarias fueran conformando su equipo y para ver la peleas y guerras internas, por otro lado lógicas por la codicia y ego humanos, que se han producido en los dos partidos que amparan al Ejecutivo autonómico.

Lo primero que hay que decir es el evidente incremento de cargos públicos, pues este Gobierno tiene un tercio de altos cargos más que el anterior y esperemos a conocer el número de asesores y culichichis que con grandes sueldos rodearán al presidente y a la vicepresidenta en breve.

De la primera fase de nombramientos referidos a los consejeros y consejeras debemos destacar algunas sorpresas, no solo por la novedad sino, además, por la forma y la idoneidad o no de los perfiles elegidos en cada departamento.

En el PSOE parecen haber pasado la criba impositiva del partido en Madrid, una vez repelido el órdago inicial hacia la Vicepresidencia, cuya preparación es nula pero ya sabemos que la ignorancia es atrevida; y tenemos unos nombramientos poco sorpresivos en general, fruto sin duda de la nula esperanza que tenía el PSOE de ganar las elecciones, lo cual propició que su dirigente no tuviera la palabra demasiado embargada y por ello no hubiera prometido muchas prebendas; y por ello, insisto, contó con relativa tranquilidad su designación sobre referentes para los cargos de primer nivel, ya digo más fruto de la sorpresa que de la bonanza interna; otra cosa ha sido la confección de la lotería del segundo nivel. La pedrea.

A pesar de todo, la vicepresidenta, de la que no se tiene constancia de cualificación profesional alguna, tendrá en sus manos las competencias sociales de este Gobierno y espero que para gestionarlas cuente con algo más que su popular sonrisa, porque en estos momentos hay muchos colectivos desamparados.

Por parte del partido de la rosa, tenemos a un ex director general ocupando una plaza de especial importancia y significativamente sensible, que parece que no es mal gestor ni carece de formación, pero que, sin duda, no hubiera escalado tanto y tan rápido si no fuera hijo de un ilustre socialista, cuya triste desaparición en su momento conmocionó a la sociedad canaria. Me refiero a Aarón Afonso.

En sanidad, en el segundo nivel, se da la lotería de la recomendación partidista y entran desde profesores, ebanistas, periodistas e incluso algún médico, menos mal, como directores insulares de sanidad. Ya me dirán que pintan aquí aquellos que no sean médicos u otros sanitarios.

En cuanto a turismo, no reconozco a muchos de pase previo por cargos similares por lo que voy a concederles el beneficio de la duda y esperaremos a los cien primeros días de gestión antes de analizar su trabajo, por otro lado fundamental para nuestra región.

En las líneas nacionalistas sigue habiendo sus tiras y aflojas internos pues el presidente hizo muchas promesas y ahora no hay camas para tanta gente. Si profundizamos por departamentos vemos los resultados de las miserias internas de un partido que es mas un reino de taifas insular que un proyecto nacionalista unido.

Por ejemplo, en educación, que es un departamento básico y vital para la sociedad y para el Gobierno porque de él depende el futuro de la sociedad y porque maneja gran parte del presupuesto gubernamental, se ha colocado a una persona de Fuerteventura en contra del sentir mayoritario de Asamblea Majorera y a dedo del señor Herrera, en uno de sus últimos movimientos como secretario general del partido en Maxorata; y muchos de sus afiliados dudan, incluso, que la elegida votara por su propio partido al Parlamento de Canarias.

Seguimos por la superconsejería en manos, teóricamente, del partido en Gran Canaria; y digo teóricamente porque el señor Clavijo se la metió doblada al señor Bañolas y a la señora Julios y, lejos de elegir a un militante significativo de Coalición Canaria en esa isla, se decantó por un personaje en teoría independiente. Y digo en teoría porque se le ve el rejo pepista más que a un militante radical popular. ¿Será quizás la cuota del Partido Popular por si el año próximo los nacionalistas cambian de socio?.

En definitiva, que deja la mitad de las competencias regeneradoras de empleo y la actividad industrial en manos de un empresario, lo que a priori no sería mala idea. Lo delicado es que éste no ha podido conformar su propio equipo y por ello le han colado a personajes de gobiernos anteriores y otros de difícil perfil en el cargo para el que han sido designado.

En Hacienda, imagínense lo importante del asunto en la época que nos ha tocado vivir, en lugar de dejar al ex consejero, que ha sido un referente nacional y que ha mantenido a Canarias lejos del déficit cumpliendo con todos los parámetros económicos y fiscales marcados, meten a Rosa Dávila. Se ha erigido en consejera plenipotenciaria de Hacienda una señora con carrera de Derecho pero que no ha ejercido profesionalmente en su vida y no ha hecho otra cosa que pasar del parvulario al coche oficial. Su último destino en Transportes, como vemos, no tiene nada que ver con el nuevo de Hacienda. Este currículo poco práctico no me da muchas garantías ante los retos que Canarias debe enfrentar en su economía diaria.

La otra cartera sobre política territorial es un ejemplo de desorganización en el Gabinete pues a la pobre consejera de turno le toca, primero, buscar despacho, materiales y personal para montar una consejería en donde no había nada, por lo que a ella y a su equipo les espera el doble de trabajo que al resto del Gobierno. No sabemos si tal designación desde su partido en La Palma fue para bien o para defenestrarla. Lo averiguaremos.

Seguimos con otra consejería básica para Canarias, como es la que trata los asuntos agrarios. Le ha tocado en gracia a la isla de El Hierro, como pago al apoyo decidido al hoy presidente, en su enfrentamiento virulento contra Paulino; y dentro de AHI se le asigna a un político joven venido del Senado español.

El problema está en que en el equipo designado pocos han visto nunca una azada, no saben ni sembrar papas, ni cuándo es la zafra del tomate y menos deshijar una platanera. Pero con ser eso descorazonador para el sector primario canario, pues creo que las organizaciones agrarias están de peregrinación a los altares de las patronas insulares pidiendo clemencia y que el desastre no sea muy grande. Como digo, lo peor es que este departamento maneja numerosos fondos europeos de los que depende tanto el campo como los ayuntamientos y las medianías de Canarias, por lo que el susto en el cuerpo es muy grande si pensamos, por ejemplo, que es el consejero quien debe coordinar el organismo pagador y que a lo mejor piensa que el Posei es el nombre de una nave espacial de la saga cinematográfica Star Treak.

Y, después de lo dicho, para qué vamos a profundizar en los recientes nombramientos de familiares de los altos cargos del Parlamento y Gobierno, como en el caso de un sobrino muy querido de un parlamentario majorero, o de un tío de un parlamentario chicharrero, además de otros familiares de consejeros y concejales de diferentes islas, como hemos visto recientemente. Esto ya es una vergüenza que tendrían que hacerse mirar aquellos que presumen de un Gobierno claro, limpio y honrado.

En fin, apesadumbrado por la triste realidad, y a pesar de ello, les deseo a todos, por la cuenta que nos tiene a los canarios y canarias, mucha suerte en su labor, pero que conste que no soy nada optimista.

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Es una publicación de El Diario de Tenerife.com