Posiblemente el pacto político más breve de Canarias

Ya desde los precedentes electorales así como los acontecimientos que rodearon al cierre del pacto político que hoy sustenta al gobierno de Canarias nos hicieron sospechar a muchos que esta travesía de legislatura no iba a ser ni mucho menos pacífica; y las pruebas en esta incipiente etapa del mismo nos hacen incluso aventurar la futura e inminente fractura de este acuerdo, pasando a ser el más breve pacto de Gobierno de la historia política de Canarias.

Si nos remontamos a los primeros meses del año actual, recordaremos cómo en las filas nacionalistas, abanderadas por el incombustible señor Melchor y la inefable diosa de las trincheras nacionalistas en Madrid, siempre apostaban por una alianza de centro nacionalista con la derecha española; e incluso pudimos observar cómo todos los astros del firmamento pepero se aliaban con el líder común y hoy presidente del Gobierno para hacer conciliable la victoria nacionalista y acomodarse la Coca en dicho puesto flanqueada por las huestes pepistas. Sin embargo, el patrón del barco pepero se paso de frenada, o sea, que eligió a unos candidatos tan malos que no consiguieron llegar a la cifra mágica para poder hacer un pacto entre ambos que sumara una mayoría parlamentaria absoluta.

En ese momento, el tercero en discordia o novia despechada del Partido Socialista canario se encontraba a la deriva organizativa, con un secretario general saliente y una guerra de guerrillas insulares interna en la que afloraban las puñaladas por doquier y donde nadie podía aventurar quién podría ser candidato o candidata a la presidencia del Gobierno. En ese entonces, las familias socialistas en lucha no ofrecían un duro por su partido y las encuestas les daban en franca recesión electoral.

Por ello creo que se instauró aún más el disparate socialista y se inició una carrera interna por la candidatura a la presidencia, donde algunos y algunas aspirantes eran de segunda o tercera categoría y las figuras poderosas se retiraron a los castillos de invierno, pues daban por amortizadas las elecciones ya que pensaban que el batacazo iba a ser histórico. Además, algunos recordamos que dichas elecciones internas fueron casi tan democráticas como las del Gobierno chavista del amigo Maduro, donde se perdían documentos de identidad, o votaban más de 500 veces el mismo ciudadano, y demás estragos que todos conocimos.

Sin embargo, los votantes socialistas, o sea su base electoral, se tapó la nariz y votó al mulito o en éste caso a la mulita que aspiraba a tal osadía. Y al final, por bajo perfil político del resto de contrincantes de los otros partidos, podemos decir que los resultados de las listas socialistas fueron toda una sorpresa inesperada incluso para los más optimistas de la casa de la rosa.

En ese momento de duelo de la familia pepera y perpleja, y en el estado electoral de la familia coalicionera, no le quedó otra al candidato más votado, pero con gran pérdida de electores y de parlamentarios con respecto a su antecesor, que a regañadientes correr a sentarse con unos socialistas que desde el principio no se entendían entre ellos mismos. Y no había más que ver los cambios continuos en los negociadores socialistas en la mesa del pacto.

Atravesados con valor y repugnancia muchos obstáculos municipales contra el pacto en cascada socialista y coalicionero, y compuesto el Gobierno, cada día saltaba una nueva liebre negra en el horizonte del pacto.

Recordemos las trapisondas de Bermúdez en Santa Cruz o de la Pepona en el Puerto de la Cruz, por parte de Coalición Canaria; o podemos citar, por parte socialista, las puñaladas en el Cabildo de Lanzarote o en Fuencaliente de La Palma.

Esos cuernos maritales pudieron ser amortizados por parte del pacto con entrega de dádivas, puestos y suelditos a los involucrados, pero los problemas no hicieron más que empezar.

Lo más difícil en estos escasos dos meses ha sido, por parte nacionalista, la falta de puestos para las promesas dadas y la disparidad de compensación de las distintas islas; y por parte socialista la dificultad de encontrar gente de la facción ganadora para nombrar altos cargos. Por eso hemos visto dimitir a alguno y observamos incluso a estas alturas la falta de nombramientos de algunos puestos porque entre los socialistas no se ponen de acuerdo en sus peleas internas.

Esto, junto a la escasa capacidad y experiencia de la mayoría de los cargos de libre designación en ambos lados, ha hecho aparecer en el sentir social y sectorial un sentimiento de malestar y preocupación por aquello de “¿qué hay de lo mío?”. Con estos bueyes tenemos que arar.

Pero, llegados a estos extremos de tensión, aparecen ahora tres grandes circunstancias, que activan la bomba nuclear, por la que no creo que supere el presente pacto el mes de septiembre.

En primer lugar, tenemos la puñalada a corazón abierto de los socialistas herreños a los nacionalistas del meridiano en el pueblo de La Frontera, donde si prospera la presentada moción de censura descabalgarán a AHI de dicho feudo. Y los herreños ya han advertido que, si les toca otra vez poner la otra mejilla, en esta ocasión devolverán la bofetada y se retirarán del Gobierno y la única senadora electa de los nacionalistas canarios será a partir de dicho momento sólo representante de la isla de El Hierro. Muy duro el desafío y ya los bimbaches han demostrado que no van de farol.

Por otro lado, parece que el descabezamiento del pacto vendrá de manos del señor Abreu en La Laguna, donde todo indica que es inminente la otra moción de censura importante en Canarias. Esto sí que hará temblar las paredes, despachos y maletas del consistorio casi vitalicio nacionalista y pone muy nerviosos y nerviosas a algunas figuras de primer nivel de Coalición.

Y, por último, y como guinda al pastel del tsunami del PSOE contra el pacto, fruto del descontrol y desgobierno de un partido en Canarias que no tiene ni líder ni programa, se está tramando una alianza entre socialistas canarios y Nueva Canarias para acudir en conjunto a las elecciones nacionales del 20 de diciembre. Ello supondría limitar las posibilidades de Coalición Canaria de entrar en la Cámara Baja española.

Las espinas y rozaduras previas, así como los navajazos y cuchilladas actuales de los talibanes socialistas descontentos con el descontrol de la organización en Canarias, creo que será suficiente para que los nacionalistas, ahora que cuentan con el calor y entendimiento de papá Gobierno pepero en Madrid, adopten la decisión de desahuciar a la vicepresidenta y a sus prebendas del palacio de la Presidencia y dejar al PSOE con la cara hacia la Meca. No olvidemos que la muchachada pepera de Canarias está pidiendo agua, o sea, puestitos, por todas las esquinas, y ya los calzoncillos no se pueden bajar más abajo de los tobillos, como ha ofrecido el señor ministro canario en el Reino de España.

Si esto sucede, y probablemente ocurrirá y puede que incluso de forma inminente, no dejará de ser el adelanto de una mala película cuyo final todos los espectadores ya esperábamos, pero cambiando el fin a 2015 cuando todos esperábamos nuevos novios de Gobierno o ayuntamientos a partir de carnavales del 2016. Por ello, este parto político defectuoso será en el futuro conocido por El Breve, en referencia a un récord digno de inscripción en el libro de los Guinnes.

Compartir en Redes Sociales

Es una publicación de El Diario de Tenerife.com