Gamberros, imbéciles y descerebrados

Gamberros, imbéciles y descerebrados

He dejado pasar, adrede, varios días para no escribir en caliente. Siempre me aconsejaron algunas de las personas que me enseñaron este ingrato oficio del periodismo que era mejor no pronunciarse sobre un asunto con la sangre hirviendo por un enfado, a la vista de un suceso determinado, porque debido a una calentura uno puedo […]