La oposición ha dado un duro golpe al chavismo. Lo que era un secreto a voces se ha descubierto: la ingerencia de Cuba, a través de su servicio secreto G2, en Venezuela. Todo el mundo lo sabía, pero pocos se atrevían a decirlo. Por ejemplo, nosotros. Hace semanas hablábamos de la presencia del general Ramiro Valdés, el fundador del G2, en Fuerte Tiuna. Allí ha mandado detener a militares anti chavistas, en las mismas narices de los generales venezolanos y de muchos oficiales de alto rango. Esto tiene que acabar. Las Fuerzas Armadas venezolanas no deberían seguir sufriendo esta humillación. Que no teman la llegada de la democracia. Al final ganarán todos. Todos, menos los caraduras y corruptos que gobiernan el país. La conversación intervenida entre el sicario chavista Mario Silva y el enviado cubano Aramis Palacio no tiene desperdicio. Acusan de corrupción al presidente de la Asamblea, Diosdado Cabello. No se pierdan la crónica de nuestro corresponsal: ahora Maduro tendrá que caminar mirando para atrás, por ver si le sigue la sombra de Diosdado. Qué tropa..-SÓCRATES.